La plantilla del CB Gran Canaria para Primera FEB 2026-27: análisis jugador a jugador
El 26 de septiembre arranca la temporada más atípica que la mayoría de la afición del Gran Canaria ha vivido. Por primera vez en 31 años, el primer partido del curso no será en la ACB, sino en Primera FEB.
Una categoría que parecía olvidada y de la que el club quiere salir cuanto antes.
Para conseguirlo, el CB Gran Canaria ha construido una plantilla de doce jugadores con experiencia ACB, especialistas que conocen perfectamente Primera FEB e incluso varios jugadores que ya saben lo que significa conseguir un ascenso desde esta categoría.
Sobre el papel, hay argumentos para pensar que el equipo tiene nivel suficiente para estar entre los grandes favoritos.
Pero el papel es exactamente eso: papel.
El verdadero examen será comprobar si estos doce jugadores consiguen funcionar como equipo, si Bruno Savignani encuentra rápidamente un sistema que aproveche las virtudes de la plantilla y si el Granca es capaz de soportar una temporada larga sin que las lesiones, las malas rachas o una adaptación más lenta de lo previsto compliquen el camino.
Vamos a analizar jugador por jugador la plantilla del CB Gran Canaria 2026-27 para Primera FEB, sus principales fortalezas, los interrogantes que plantea cada incorporación y las diferentes piezas con las que contará Savignani para intentar devolver al equipo a la ACB.
El cuerpo técnico: experiencia para afrontar el ascenso
Antes de hablar de jugadores hay que comenzar por el banquillo.
Bruno Savignani fue el elegido por la dirección deportiva para afrontar el desafío del ascenso, y su llegada transmite un primer mensaje claro: experiencia y conocimiento de la categoría.
El técnico ya sabe lo que significa construir un equipo ganador en Primera FEB. Lo hizo anteriormente con Burgos, firmando una extraordinaria temporada de 32 victorias y únicamente dos derrotas.
Ese conocimiento puede convertirse en una ventaja importante.
Savignani conoce el nivel al que quiere regresar el Gran Canaria, tiene experiencia gestionando vestuarios y además ha trabajado anteriormente con varios de los jugadores que forman esta plantilla.
En una temporada en la que el objetivo no puede ser otro que luchar por el ascenso desde el principio, reducir los tiempos de adaptación puede resultar fundamental.
Junto a él estarán Víctor García, Asier Setién y Eulis Báez como ayudantes, manteniendo además una parte importante de la estructura deportiva que lleva años vinculada al club.
La gran pregunta, por tanto, no es si Savignani sabe ganar en Primera FEB. La pregunta es cuánto tardará en conseguir que el equipo funcione como una unidad. Porque el margen de error puede ser menor de lo que parece. El Gran Canaria tendrá uno de los mayores presupuestos y una de las mejores plantillas de la competición, pero delante habrá proyectos con años de experiencia en la categoría y la misma ambición por alcanzar la ACB.
Los bases: tres perfiles para dirigir al Granca
Carlos Alocén
Si hay un jugador de esta plantilla cuyo talento permite imaginarlo perfectamente varios escalones por encima de Primera FEB, ese es Carlos Alocén. Es un base de elevada inteligencia táctica, buen pasador y especialmente interesante en la gestión del ritmo del partido. Tiene capacidad para leer las ventajas que genera el ataque y tomar buenas decisiones cuando aumenta la presión.
Su principal interrogante, sin embargo, no está relacionado con su calidad. Está relacionado con su físico. Las lesiones han condicionado enormemente sus últimas temporadas y la pasada campaña volvió a competir después de un largo periodo alejado de las pistas, además dentro de un contexto muy complicado para un equipo que terminó luchando por evitar el descenso.
Por eso, la única duda que plantea este jugador es la siguiente: ¿conseguirá mantenerse sano durante toda la temporada?
Si lo logra y recupera continuidad competitiva, el Gran Canaria puede tener en sus manos a uno de los mejores directores de juego de toda la competición.
Christian Díaz
Christian Díaz representa prácticamente el perfil contrario. Tiene 34 años, conoce perfectamente la categoría (más de 400 partidos) y ha vivido dos ascensos (más uno que no se materializó en los despachos) desde Primera FEB. Sabe cómo son sus partidos, cómo cambia la competición cuando llegan los momentos decisivos y cuánto cuesta ganar incluso cuando sobre el papel existe una diferencia importante entre plantillas.
Es un base físico, competitivo y con una orientación defensiva mayor que la de Alocén. Pero reducir su papel a ser simplemente el jugador encargado de dar descanso al base titular sería probablemente un error.
Díaz llega en un momento de absoluta madurez deportiva, conoce la competición, tiene la motivación adicional de jugar en casa y de hacerlo defendiendo al equipo de su tierra. Y existe una circunstancia que puede beneficiar mucho al Gran Canaria: la competencia.
Si Alocén o Gudmundsson bajan su rendimiento, Christian Díaz tiene experiencia y carácter suficientes para disputarles minutos. Puede terminar convirtiéndose en una de las sorpresas de la temporada para buena parte de la afición que todavía no conoce exactamente qué puede aportar.
Jon Axel Gudmundsson
El tercer base es Jon Axel Gudmundsson, probablemente uno de los jugadores más desconocidos de la plantilla para gran parte de la afición. Su trayectoria, sin embargo, es amplia. Ha competido en Islandia, Alemania, Italia y España después de pasar cuatro temporadas en Davidson durante su etapa universitaria.
Ofensivamente no parece un jugador que necesite monopolizar el balón. Tiende a cometer pocos errores, puede generar asistencias y tiene capacidad para participar en la creación del juego. Su principal debilidad aparece en el lanzamiento. Sus porcentajes exteriores han sido discretos y durante la última temporada terminó con aproximadamente un 40% de porcentaje de tiro efectivo, una cifra que los rivales podrían intentar explotar concediéndole lanzamientos y cerrando espacios interiores.
Defensivamente el escenario cambia. Es un jugador duro, físico, con capacidad para defender más de una posición y habilidad para generar robos.
En conjunto, la posición de base parece bien cubierta y con perfiles complementarios.
La principal duda está en el lanzamiento exterior. Si los rivales consiguen proteger la pintura concediendo tiros a los bases del Granca, Savignani tendrá que encontrar alternativas para evitar situaciones similares a las que el equipo sufrió en determinados momentos de la temporada pasada.
Los exteriores: puntos, defensa y oficio
Joe Cremo
Joe Cremo conoce perfectamente Primera FEB. Y sobre todo sabe lo que significa ascender. En tres temporadas en la categoría ha participado en dos ascensos, acumulando una experiencia particularmente valiosa para un equipo cuyo único objetivo es regresar a la ACB.
Ofensivamente puede ser uno de los jugadores más desequilibrantes de la plantilla. Durante sus temporadas en la competición ha rondado los 11 puntos por partido, pero lo verdaderamente destacable son sus porcentajes: cifras cercanas —e incluso superiores en determinados registros— al 50% en tiros de campo, 40% en triples y 90% desde el tiro libre. Si mantiene una eficiencia similar, el Gran Canaria tendrá en Cremo a uno de los tiradores más fiables de Primera FEB.
La principal incógnita será la regularidad. En sus mejores noches puede cambiar completamente un partido gracias a su lanzamiento. El siguiente paso será conseguir que esa versión aparezca con suficiente frecuencia durante toda la temporada.
En un proyecto construido para ascender, el Granca necesita al Cremo consistente y no únicamente al Cremo capaz de decidir partidos de forma puntual.
Marques Townes
Marques Townes llega después de construir una trayectoria muy variada por el baloncesto europeo. Ha pasado por ACB con Murcia y también por competiciones de Estonia, Hungría y República Checa antes de disputar la última temporada con Oviedo en Primera FEB. Y precisamente esa última campaña explica buena parte de las expectativas.
Townes fue uno de los exteriores más destacados de toda la competición, tanto por números como por su capacidad para dominar partidos. Promedió alrededor de 16 puntos por encuentro con, aproximadamente, 12 lanzamientos de campo, una combinación que refleja su capacidad para producir ofensivamente con buenos niveles de eficiencia. Puede crear su propio lanzamiento, desenvolverse en espacios reducidos y asumir responsabilidades cuando aumenta la exigencia.
La pareja Cremo-Townes puede convertirse así en una de las grandes fortalezas ofensivas del Gran Canaria. Si ambos consiguen alcanzar simultáneamente su mejor versión, pocos equipos de Primera FEB podrán igualar el potencial anotador que tendrá el Granca desde el perímetro.
Joaquín Rodríguez
Joaquín Rodríguez reúne muchas de las características que exige el baloncesto actual a un exterior. Puede defender varias posiciones, tiene movilidad suficiente para trabajar lejos del aro y posee físico para enfrentarse a perfiles diferentes.
Su trayectoria también resulta interesante. Después de destacar durante dos temporadas en Primera FEB, su adaptación inicial a la ACB no fue sencilla. Sin embargo, durante su segunda campaña consiguió asentarse en la rotación de Zaragoza, convirtiéndose en una pieza importante defensivamente y aportando alrededor de ocho puntos por encuentro. Su principal margen de mejora aparece en los porcentajes de lanzamiento.
Pero en una plantilla que necesitará adaptarse a rivales muy diferentes durante toda la temporada, su versatilidad defensiva puede darle a Savignani muchas soluciones tácticas.
Juan Rubio
Pocos jugadores de esta plantilla conocen las categorías FEB como Juan Rubio. Acumula trece temporadas entre diferentes niveles FEB y siete de ellas han sido en Primera FEB (con un ascenso incluido cuando jugó en Andorra). Ha vivido partidos de playoff, temporadas largas y escenarios de máxima presión. Y precisamente ahí aparece su principal valor. Su aportación probablemente no pueda medirse únicamente a través de puntos, rebotes o asistencias. Rubio es uno de esos jugadores capaces de asumir diferentes funciones dentro de una plantilla y adaptarse a lo que necesite el entrenador.
En un equipo con numerosos jugadores importantes y donde no siempre será fácil repartir protagonismo, esa mentalidad puede resultar extremadamente útil.
Es el típico perfil que hace lo que necesita el equipo aunque no aparezca después en los titulares.
Miquel Salvó
El caso de Miquel Salvó es completamente diferente porque su temporada comenzará mucho más tarde. El alero estará de baja, al menos, hasta aproximadamente el mes de febrero después de sufrir una rotura del tendón rotuliano. Por calidad, pocas dudas existen.
Sus nueve temporadas en ACB han demostrado que es un jugador fiable, con capacidad para ayudar en el rebote, jugar situaciones cercanas al aro y aprovechar su tamaño frente a determinados emparejamientos. Su estilo recuerda por momentos a perfiles como Javi Beirán: aleros grandes capaces de aportar en aspectos del juego que van mucho más allá del lanzamiento exterior.
La verdadera incógnita estará en su regreso. ¿Cómo estará estructurada la rotación cuando vuelva? ¿Qué jugadores habrán consolidado ya su espacio? ¿Cuánto necesitará para recuperar ritmo competitivo? ¿Cómo se introduce a un jugador después de tantos meses de baja dentro de una competición en la que normalmente se disputa únicamente un partido semanal?
Son preguntas que hoy no tienen respuesta. Y probablemente el regreso de Salvó sea uno de los aspectos más interesantes que gestionar por Savignani durante la segunda mitad de la temporada.
Los interiores: versátiles y completos
Pierre Pelos
Mantener a Pierre Pelos puede considerarse una de las mejores noticias del verano para el Gran Canaria. Tiene experiencia y nivel ACB contrastados y llega a Primera FEB con unas condiciones físicas que pueden convertirlo en uno de los jugadores más dominantes de la competición.
Dispone de tamaño, movilidad y capacidad atlética para impactar en ambos lados de la pista. Además, su rendimiento durante la última temporada dejó indicadores muy interesantes tanto en eficiencia ofensiva como en rebote y capacidad para generar acciones defensivas.
Tampoco debería preocupar especialmente su adaptación a una competición físicamente exigente. Antes de llegar a España acumuló experiencia en las competiciones francesas, incluyendo Pro B y Pro A, contextos en los que el contacto y la exigencia física forman parte habitual del juego.
Si Pelos mantiene el nivel que ya ha demostrado, el Gran Canaria tendrá en él uno de los grandes candidatos a marcar diferencias en Primera FEB.
Roberts Stumbris
Roberts Stumbris aporta un perfil diferente. Es un ala-pívot con amplia experiencia en distintas competiciones europeas y características muy asociadas al baloncesto moderno. Puede abrir el campo, amenazar desde el triple, participar desde posiciones exteriores y defender tanto cerca del aro como ante jugadores más móviles. Sus dos últimas temporadas en Primera FEB han sido sólidas y permiten imaginar una pareja muy complementaria junto a Pelos.
A priori, el francés debería asumir una carga de minutos superior, mientras que Stumbris puede ofrecer diferentes registros tácticos dependiendo del rival y del tipo de quinteto que quiera construir Savignani.
Esa complementariedad puede convertir la posición de cuatro en una de las más equilibradas de toda la plantilla.
Fran Guerra
Fran Guerra es uno de los jugadores con mayor experiencia ACB de toda la plantilla y una de las piezas de las que probablemente más se espera durante la temporada. Dispone de recursos en el poste bajo, capacidad reboteadora y experiencia finalizando situaciones de bloqueo directo.
Pero su impacto va más allá de la producción estadística tradicional. Durante buena parte de sus temporadas con La Laguna Tenerife, sus datos avanzados muestran una influencia positiva sobre el rendimiento colectivo. Hay que retroceder varias temporadas para encontrar campañas en las que su presencia en pista no mejorara los resultados del equipo en términos de diferencial. En algunas de esas muestras, sus equipos llegaron a rendir alrededor de siete puntos por cada 100 posesiones mejor con Guerra en pista que cuando estaba fuera.
El gran reto será gestionar su físico. La temporada pasada estuvo muy condicionado por problemas físicos y Savignani tendrá que encontrar el equilibrio entre utilizar a uno de sus interiores más importantes y evitar una sobrecarga que pueda pasar factura cuando llegue el momento decisivo del curso.
Luke Fischer
Luke Fischer ofrece características distintas a las de Guerra. Su envergadura y presencia física pueden modificar los espacios defensivos y aportar algo que el equipo echó especialmente de menos durante la última temporada: protección del aro y mayor seguridad en el rebote defensivo.
Además, conoce perfectamente Primera FEB. Sus dos temporadas en Burgos —una de ellas terminando con el ascenso— dejaron números importantes para la categoría, superando los 10 puntos y cinco rebotes por partido con porcentajes de lanzamiento muy elevados.
No necesita convertirse en el centro del ataque para ser importante. Puede poner buenas pantallas, finalizar cerca del aro, generar segundas oportunidades y ayudar a que los compañeros encuentren mejores situaciones ofensivas.
La pareja Guerra-Fischer tiene argumentos para convertirse en una de las mejores rotaciones de pívots de Primera FEB.
Pero precisamente aquí aparece una de las pocas dudas estructurales de la plantilla. El Gran Canaria dispone inicialmente de cuatro interiores puros entre las posiciones de ala-pívot y pívot. ¿Qué ocurre si aparece una lesión? Una de las alternativas será Code Mbengue, canterano que estará en la dinámica del primer equipo mientras acumula minutos con el conjunto de Tercera FEB.
La evolución de las lesiones y la disponibilidad de los cuatro interiores será, por tanto, otro de los aspectos que habrá que seguir durante la temporada.
¿Y los posibles escenarios?
Por encima de todo, una cuestión mucho más importante que cualquiera de las anteriores: ¿Cuánto tardarán estos doce jugadores en convertirse realmente en un equipo?
Con esta plantilla se pueden imaginar tres escenarios diferentes.
Escenario ideal: competir por el ascenso desde el principio.
El Gran Canaria arranca bien, genera una dinámica positiva desde las primeras jornadas y consigue imponer progresivamente la calidad de su plantilla. Los roles se definen pronto, Savignani encuentra una rotación estable y los jugadores importantes llegan en buenas condiciones al tramo final. En ese escenario, el ascenso directo debe ser el gran objetivo.
Escenario complicado: el camino del playoff
Una lesión importante, una adaptación más lenta de lo previsto o la aparición de algún rival especialmente fuerte puede modificar completamente una competición tan larga. El equipo continúa estando entre los mejores, pero no consigue dominar la temporada regular.
El ascenso tendría entonces que llegar mediante el playoff. Sería un escenario mucho más peligroso porque concentraría buena parte del trabajo de toda la temporada en unas pocas semanas.
El escenario que hay que evitar
Existe una tercera posibilidad que inevitablemente recuerda a la temporada anterior. Una plantilla con talento individual que no consigue funcionar como equipo. Roles poco definidos. Problemas que se acumulan. Decisiones que llegan cuando ya resulta demasiado difícil modificar la dinámica.
La gran lección del descenso debería ser precisamente esa. El talento por sí solo no garantiza absolutamente nada.
El 26 de septiembre empieza todo, doce jugadores. Un cuerpo técnico construido para competir desde el primer día. Una plantilla que, sobre el papel, tiene argumentos suficientes para luchar por regresar a la ACB. Y también varias preguntas que únicamente la competición podrá responder.
A partir de entonces, en La Pizarra Amarilla analizaremos jornada a jornada no solamente qué dice el marcador, sino también qué esconden los datos detrás de cada victoria y cada derrota.
Recuerda que estás La Pizarra Amarilla, el Granca al detalle.
Porque entender el juego lo cambia todo.
