Qué es el «Pace» en baloncesto: el ritmo de juego 

El Offensive Rating y el Defensive Rating te dicen qué tan eficiente fue un equipo en ataque y en defensa. Pero hay una variable que determina el contexto en el que hay que leer esas métricas y que sin ella la imagen queda incompleta. Esa variable es el pace, el ritmo de juego, y es la que explica por qué un mismo ORtg puede producir resultados de marcador muy diferentes según la noche.

Si quieres repasar las métricas anteriores de esta serie antes de continuar, aquí tienes los artículos del Offensive Rating, el Defensive Rating y el eFG% con el True Shooting:

El reproductor del episodio está disponible aquí arriba si prefieres escuchar antes de leer.

El pace mide el número de posesiones por partido, normalizado a 40 minutos de juego que es la duración estándar de un partido de baloncesto en Europa. Es la cuantificación del ritmo al que juega un equipo.

La forma más directa de entenderlo: el pace es el número de veces que un equipo tiene el balón en un partido. Cada posesión es una oportunidad de anotar. Más posesiones significa más oportunidades. Pero más oportunidades no significa más eficiencia.

Lo que habitualmente se reporta en las plataformas estadísticas es el pace del partido, que es la media de posesiones de ambos equipos. Los dos equipos que se enfrentan nunca tienen exactamente el mismo número de posesiones, aunque la diferencia es siempre pequeña.

Los valores habituales de pace que nos encontramos suelen ser los siguientes:

Pace (posesiones por partido)Tipo de juego
Más de 80Juego muy rápido — muchas transiciones
78-80Juego rápido — ritmo alto
77-78Ritmo medio — equilibrado
75-77Juego lento — control del balón
Menos de 75Juego muy lento — posesiones largas

El Granca de la temporada 2025-26 en la ACB fue uno de los equipos con menor pace de la liga, situándose claramente por debajo de la media de la categoría, con 75 posesiones por partido (15º en el cómputo global de la liga). Ese dato por sí solo describe mucho del estilo de juego del equipo ese año: control del balón, pocas transiciones y partidos donde la eficiencia por posesión era más determinante que el volumen de oportunidades.

El pace no dice si un equipo es bueno o malo. Dice cuántas oportunidades tiene de demostrarlo. Y eso afecta directamente a cómo hay que interpretar todas las demás métricas.

El ejemplo más claro es la relación entre el pace y los puntos por partido. Dos equipos con el mismo ORtg de 122, La Laguna Tenerife y el Valencia Basket de la temporada 2025-2026, producen resultados de marcador muy diferentes si uno juega a 73’3 posesiones y el otro a 77’7.

ORtgPacePuntos estimados por partido
La Laguna Tenerife 12273’3 posesiones89’4
Valencia Basket 121’877’7 posesiones94’6

El mismo nivel de eficiencia ofensiva produce 5 puntos de diferencia en el marcador simplemente por el ritmo al que se juega. Por eso el ORtg es más útil que los puntos por partido para comparar equipos con estilos de juego diferentes: elimina exactamente ese efecto del Pace.

No hay un pace correcto y uno incorrecto. Hay combinaciones de pace con ORtg y DRtg que favorecen más a unos equipos que a otros.

CombinaciónSituaciónImplicaciónEjemplo de equipo
Pace alto + ORtg altoZona óptimaEl ritmo amplifica la eficiencia — escenario idealValencia Basket 25-26
Pace alto + ORtg bajoProblemaEl equipo corre demasiado y no aprovecha las posesionesBaxi Manresa 25-26
Pace bajo + ORtg altoEficiencia sin volumenGana con pocos puntos pero cualquier bajada de eficiencia se paga caroLa Laguna Tenerife 25-26
Pace bajo + ORtg bajoPeor escenarioPocas posesiones y poca eficiencia — derrotas por márgenes ampliosCB Gran Canaria 25-26

El Granca de la temporada 2025-26 pasó demasiados tramos de la temporada en el cuarto perfil durante los momentos más difíciles del año: ritmo bajo de base y ORtg que caía por debajo de la media. Sin el volumen de posesiones para compensar la falta de eficiencia, cada partido malo se convertía en derrota clara.

En cada previa de La Pizarra Amarilla, el pace del rival (y el propio) es uno de los primeros datos del análisis. Responde a tres preguntas concretas antes de entrar en cualquier consideración táctica específica.

Pregunta 1 — ¿Quién quiere imponer su ritmo?

Si el Granca tiene un Pace habitual de 77 y el rival tiene uno de 84, el rival va a intentar jugar más rápido de lo que el Granca prefiere. El partido va a depender parcialmente de quién controle el ritmo. Saber esto de antemano orienta el análisis táctico del plan de partido.

Pregunta 2 — ¿El Granca juega mejor con el ritmo del rival o en contra?

Si el Granca es más eficiente con pocas posesiones y tiro trabajado, un rival de pace bajo le favorece. Si el Granca muestra mejores números en partidos de ritmo alto, un rival de pace alto puede ser una oportunidad en lugar de un problema.

Pregunta 3 — ¿Es la diferencia de pace determinante?

Una diferencia de 2 posesiones por partido es ruido estadístico. Una diferencia de 8 posesiones es una batalla táctica real que el entrenador tiene que preparar de forma específica.

El pace no es solo relevante para el ataque. También determina cómo hay que leer el DRtg de un partido concreto.

Un equipo que reciba 80 puntos en un partido de 90 posesiones del rival y otro que reciba 80 en un partido de 68 posesiones del rival tienen el mismo valor numérico pero significan cosas muy diferentes defensivamente. En el segundo caso el rival tuvo 22 posesiones menos: la defensa estuvo peor de lo que el número sugiere en términos absolutos.

Por eso cuando en La Pizarra Amarilla el DRtg de un partido parece inusualmente alto o inusualmente bajo, lo primero que revisamos es el pace de esa noche. Un pace muy alto puede inflar el DRtg sin que la defensa haya sido necesariamente peor. Un pace muy bajo puede hacer que el DRtg parezca excelente aunque la defensa haya tenido problemas reales en las posesiones que concedió.

Primera FEB tiene una distribución de estilos de pace más variada que la ACB. Hay equipos que buscan el juego rápido y el caos de la transición, y equipos que prefieren el control y las posesiones largas.

Para el Granca, conocer el pace habitual de cada rival antes del partido es uno de los elementos más útiles de la preparación. Un equipo con pace de 84 en casa puede jugar a 79 fuera si el rival se lo impone. El pace no es un número fijo: es una tendencia que el equipo contrario puede modificar con su sistema defensivo y con sus decisiones tácticas.

Esa variabilidad del pace según el contexto es exactamente lo que hace que la previa de cada jornada tenga valor analítico real más allá de los números de temporada. El pace habitual de cada equipo es el punto de partida. El pace real del partido es el resultado de la batalla táctica entre los dos banquillos.

Con el pace, el ORtg, el DRtg, el eFG% y el True Shooting tienes cuatro de los cinco bloques del mapa completo del análisis del Granca. El siguiente y último artículo de esta serie integra todo lo anterior en un sistema diagnóstico completo: los cuatro factores de Dean Oliver.

Si quieres repasar la visión general de todas las métricas de esta serie, la guía introductoria del Hub Central las resume en un solo artículo: https://lapizarraamarilla.es/conceptos-clave/que-necesitas-conocer/

Recuerda que estás en La Pizarra Amarilla, el Granca al detalle.

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